¿Está preparado para morir?

¿Cuál sería su reacción si un día cualquiera –cuando menos lo espera– llega una notificación a su casa de que en pocas horas morirá?¿Está preparado para morir e ir a la presencia del Señor?

Esa experiencia la vivió uno de los reyes más famosos de Israel. Las Escrituras dicen que “Por aquel tiempo, Ezequías cayó gravemente enfermo, y en profeta Isaías, hijo de Amoz, fue a verlo y le dijo:”El Señor te dice:”Da tus últimas instrucciones a tu familia, porque vas a morir; no te curarás” (y un poco más adelante explica que: “y lloró (Exequias)amargamente”( 2 Reyes 20:1, 3b).

¿Estás listo?

La muerte es inevitable. Es un paso que ni usted ni yo podemos eludir. Tarde o temprano deberemos comparecer ante el Creador, y emprender el viaje sin retorno. ¿Está ustedpreparado? Si no lo está, acompáñeme en estos sencillos pasos para que, cuando llegue la hora de partir, lo haga sin temores y en la certeza de dónde pasará por siempre en la eternidad.

Primero, invite a Jesucristo a su corazón. El dijo “Les aseguro que quien presta atención a lo que digo y cree en el que me envió, tiene vida eterna; y no será condenado, pues ya ha pasado de la muerte a la vida” (Juan 5:24 Versión Popular Dios habla hoy). Si Jesucristo mora en su corazón, no importa el día ni la hora. Usted irá a Su presencia para estar con El por la eternidad. Irá en paz, porque sabe que al final del umbral de la muerte estará Jesús esperándole….

Segundo, déle gracias a Dios por cada nuevo día. El sol que brilla, los colores, las flores, la gente que está cerca de usted, son un espectáculo que puede apreciar con sus ojos; las voces, los sonidos, una riqueza indescriptible que percibe al oír…y así todos los sentidos: perciba el mundo que le rodea, vibre con el…tal vez el mañana nunca llegará, y en el momento de partir no se irá con la nostalgia de no haber vivido plenamente.

Tercero, no se preocupe por el mañana. El señor Jesús lo dijo claramente: “No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas” (Mateo 6:34).

Viva el hoy, conforme Dios lo quiere. Usted no sabe si llegará al mañana. Por esa razón, viva para Cristo cada nuevo día, como si fuera el último. Ser cristiano no es sinónimo de amargura o caras largas. Ría, goce de cada instante, que su vida cristiana esté llena de fe y de optimismo. El desánimo y las preocupaciones roban la posibilidad de vivir…No se desespere ¡Jesucristo le ama y está siempre a su lado!..

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